jueves, 4 de junio de 2009

LA FALSA DICOTOMÍA DE EDUCACIÓN TRADICIONAL Y EDUCACIÓN MODERNA

Por Carlos Villacorta V. Forjando la educación transformadora En Educación hay muchas cosas que ya están dichas, pero, como proceso social político, la educación avanza o es acomodada a la par de los fenómenos económico- sociales que se han desarrollado en el mundo, en ese sentido, hay mucho que decir todavía. Por ejemplo, la educación, estoy completamente seguro que no se divide en “tradicional” y moderna” “pasiva” o activa”, tal división es un invento positivista burgués. Hubo y hay una educación originaria, cuya construcción educativa es comunitaria, de sobrevivencia, aprendida a través de la práctica, sin imposición cultural. Una educación esclavista, bestial, de abierto genocidio, individualista, elitista y de imposición cultural. Una educación feudal, cristocéntrica, porque se basa en la figura de Cristo, donde la realidad y los sujetos son separados, también individualista, elitista y dogmática, hay imposición cultural. Una educación capitalista, que estamos viviendo, también realidad y sujetos van separados, hay supuesta libertad cultural, pero, el mercado lo decide, se compra educación oficial, absolutamente individualista y de adaptación. El sujeto es mercancía, vale por lo que tiene, los pobres son desechables. Frente a esta situación educativa ¿Qué tipo de educación buscamos? Estamos en la forja de una educación transformadora, donde no haya imposición cultural, donde se produzca la interacción entre realidad y sujeto, haya diálogo y construcción interactiva de cultura y educación; priorice los colectivo. Debemos lograr una educación comunitaria, forjando educación transformadora, porque el hombre es proeza y resultado social, es producto de la sociedad. definiendo diferencias y características en una primera etapa, porque el obrero no puede ser igual que su patrón burgués liberal explotador, a pesar que tienen los mismos órganos, no piensan igual; actúan en diferentes escenarios. Respetando diferencias y características después, porque no hay cosas absolutas. Por eso, cuando el obrero piensa como burgués y se aleja de sus pares, pierde su esencia social, destruye su identidad de clase, se aliena y se convierte en enemigo de su propia clase. Su vida es sólo apariencia. Igual sucede a todos los sujetos como los maestros por ejemplo. Por eso la educación capitalista, nos fabrica una libertad artificial, nos impone su cultura y pensamiento, para anularlos como clase y, los maestros sirven como instrumento y correa de transmisión para esa imposición. Por gusto entonces no imponen la división de la educación en tradicional y moderna, por gusto no imponen la caducidad de ideas y pensamientos y la vigencia de las suyas, por gusto no encierran a nuestros niños y jóvenes en jaulas y escuelajaulas rígidas e individualistas, lejos muy lejos de la realidad y el diálogo. Como contraparte, la educación transformadora tiene que construir aulas dialógicas con aprendizajes dialógicos, que deben ser su base. Aprender a conversar, analizar y proponer con nuestros alumnos, aprendiendo también de nuestros alumnos; así vamos sembrando objetivos de igualdad. Nuestras aulas deben ser comunidades del aprendizaje, transformando nuestras instituciones educativas de igual forma. Así vamos transformando el contexto. Las familias no deben seguir por sus lados, los docentes por su lado y más aún los alumnos por su lado. ¡Basta de educación capitalista individualista de imposición cultural!
¡Basta maestro de ser instrumento de la educación capitalista!
Forja la educación transformadora en perspectiva de la Sociedad Superior.

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